Historia

El nombre Dantica

La historia de Dantica Cloud Forest Lodge comienza con su nombre. Los fundadores y propietarios de Dantica ecolodge son una pareja colombiano – holandesa, Maria Luisa Castro Fernández, quien es diseñadora textil y Joost Wilms, quien es un ecólogo tropical. Cuando Joost estaba terminando sus estudios en 1992 tenía que hacer trabajo de campo en Costa Rica y estudió la reforestación con aves frugívoras en el bosque nuboso de San Gerardo de Dota. Él se enamoró del lugar, sin saber que iba a volver 10 años más tarde para construir un hotel ecológico con su nuevo amor, Maria Luisa.

Después de terminar sus estudios, Joost fue a estudiar Dantas en la región del Medio Caquetá, Amazonia colombiana, durante un año para un estudio piloto con la Universidad de Amsterdam. Tuvo que trabajar de cerca con las diferentes tribus indígenas para visitar los lugares sagrados de sal, lugares ricos en minerales, donde muchos animales van a comer el suelo. Trabajó principalmente con la tribu Andoke, en donde pronto se ganó el apodo Dantica (ing’tha en Andoke). Por lo tanto, no es sorprendente que el lodge tenga una danta por logotipo, con dantas que en realidad ¡viven en su bosque!
Después de este estudio, comenzó a comprar obras de arte indígena por toda América Latina y pronto conoció a su esposa, María Luisa, en Bogotá, Colombia. Trabajó con diferentes comunidades étnicas y tribus indígenas de Colombia, diseñando nuevos productos para ellos usando las técnicas tradicionales. Ellos deciden mudarse a San Gerardo de Dota a abrir un pequeño hotel de montaña y una galería en una reserva de 20 hectáreas con algunos claros, donde estamos comprometidos con el turismo sostenible.

La construcción

Fue para ellos una mezcla perfecta, combinando biología, arte y diseño indígena para crear un pequeño paraíso en lo alto de las montañas frías. Comenzaron a construir en el año 2003, empezando por su casa, donde abrieron la galería Dantica en la sala de estar y dos bungalows para alquilar. Durante los siguientes 14 años, se expandieron a un hotel con 12 bungalows, una gran galería con restaurante, una casa para empleados, un parque infantil y una casa de lavado de ropa.
Las construcciones fueron hechas respetando el medio ambiente porque la sostenibilidad es muy importante para este hotel de montaña. Los claros en el bosque y a lo largo del camino ya existían y eran utilizados para el cultivo de mora.

Todo empezó con el diseño de los edificios, que se enfoca en un estilo colonial que calza con los hermosos escenarios naturales de la zona. Puertas antiguas coloniales de 200 a 300 años, ventanas y azulejos fueron traídas desde las tierras altas de Colombia hasta San Gerardo de Dota, para dar a las construcciones este aspecto típico colonial desde el exterior.

En segundo lugar, querían dar a sus huéspedes la sensación de estar en el bosque nuboso 24 horas del día, por lo que todas las edificaciones fueron hechas con mucho vidrio, grandes ventanales de piso a techo para darle un contacto directo con la naturaleza, combinando la luz natural y las asombrosas vistas con un diseño moderno.
Y en tercer lugar, se respetó el bosque, por lo que sólo se ha construido en los claros, ni un sólo árbol ha sido cortado y el diseño de muchos Bungalows se basa en el espacio que estaba disponible entre los árboles que quedan en los claros.

De esta manera, se ha creado una pequeña joya en equilibrio con la naturaleza, donde usted puede disfrutar de sus vacaciones en la comodidad y el lujo, mientras está en contacto directo con este magnífico ecosistema en peligro de extinción, el magnífico roble dominaba los bosques nublados de la Cordillera de Talamanca.

En el 2009 abrieron una segunda galería en Playa Herradura, cerca de Jacó,  en el 2012 abrió sus puertas la tercera galería en Moravia, San José y en el 2017 la cuarta en Jacó.
Joost y María Luisa viven ahora en San Gerardo de Dota y en Playa Herradura, con sus dos hijos Sophie y Laurens, de 11 y 12 años de edad.

Historia de San Gerardo de Dota

El valle de San Gerardo, del Cantón Copey, del Distrito de Dota, Provincia de San José, se encuentra en la vertiente del Pacífico de la Cordillera de Talamanca. Hoy en día se encuentra dentro de la Reserva Forestal Los Santos y el Parque Nacional Los Quetzales, entre 3.025 y 2.000 metros sobre el nivel del mar. Hay un camino largo de 9 kilómetros que entra al valle en el extremo superior, a 3.025 metros. Hay dos pequeños ríos, Ojo de Agua y Savegre, que se juntan cerca del puente y continúan como un gran río llamado Savegre, que llega al mar cerca de Quepos. El bosque se clasifica como Bosque Nuboso de Montañas Altas, dominado por robles (Quercus spp.) que crecen hasta 50 metros y pueden vivir más de 500 años. Estos bosques suelen experimentar la presencia diurna de nubes, por lo que a menudo son llamados “bosques nubosos”. El régimen específico de humedad atmosférica de estos bosques representa uno de los principales factores que causan la gran variedad de diferencias en la estructura y funcionamiento del bosque, en comparación con otros bosques tropicales.

No hace mucho tiempo este valle estaba inmaculado, sin habitantes. En 1950 la primera familia, Chacón, llegó aquí cruzando las montañas desde el oeste, de Copey y Santa María de Dota y pronto fueron seguidos por otras familias como Dada, Monge y Serrano. Al principio se dedicaron a la cría de ganado y más tarde a la agricultura y a la producción de carbón, talaron el bosque de ambos lados del río. No había carretera y el valle era sólo accesible a pie o en caballo. El Cerro de la Muerte se ganó su nombre al cobrar muchas vidas de quienes trataron de cruzar las montañas desde el Valle Central hacia el sur a pie, incapaces de resistir las lluvias torrenciales en el páramo. Al final de la Segunda Guerra Mundial, 1944-1945, Estados Unidos construyó la carretera Interamericana, que conecta a Estados Unidos con el Canal de Panamá. Debido a que la carretera Interamericana pasaba a nueve kilómetros de la familia Chacón, ellos decidieron conectar el valle a la autopista, haciendo un camino a mano por el valle. Por supuesto, esto ha cambiado mucho.

Los Chacón son los pioneros del turismo en esta región y los primeros visitantes comenzaron a llegar en la década de los 70. Un poco más tarde, en 1975, el valle fue declarado parte de la Reserva Forestal de Los Santos. Tanto el turismo como el estatus de área protegida ayudaron a detener la destrucción de los bosques. La creciente comunidad dieron al valle el nombre de San Gerardo de Dota. En los 80 varias familias comenzaron a cultivar trucha arcoiris, introducida en Costa Rica desde Panamá (originalmente de los EE.UU. y Canadá), y hoy en día es una de las principales fuentes de ingresos luego del ecoturismo. Después de la formación de la Reserva Forestal de Los Santos los bosques estaban protegidos, excepto en las partes anteriormente taladas para la construcción y el cultivo. El turismo aumentó principalmente porque este valle es uno de los mejores (si no es que el mejor) lugares en el mundo para ver el resplandeciente Quetzal (Pharomachrus mocinno), ave sagrada que fue adorada por los Aztecas y los Mayas. En el 2006 el Parque Nacional Los Quetzales fue creado, el cual es el Parque Nacional más reciente en Costa Rica y abierto al público desde julio de 2008. Las montañas a ambos lados del valle de San Gerardo ahora son parte de este Parque Nacional.

“Right now I’m sitting in our cottage living room, looking out the large window into the mountains. It’s 5.00 in the evening and as in every evening the clouds are drifting in. That scene is one of my favourites, because I’m a mountain woman. Also I’m a ‘birder’ and all my life I have longed to come here to see the magnificent feathered ones. Carlos has done such an excellent job to get us where we can see them best. I’m so grateful to him. The search for the resplendant quetzal was exciting; he was persistant in the search and willing to “drag” this. Dantica Lodge is a special place, a little Eden of ecology, perce shared community and mutual respect. The beauty and quiet shows in the rainforest/cloud forest and in the faces of the people.” Cathy and Pat – New England – USA. Hotels in Costa Rica – Dantica Cloud Forest Lodge – San Gerardo de Dota – Bird Watching Paradise